Me acuerdo exactamente que hace 5 años, la palabra emprender recién la empezaba a sintonizar (solo la había escuchado, parece, en la típica frase “hay que emprender vuelo). El motivo del porque empezaba a sintonizar esta palabra es porque recién estaba egresando del Diploma para jóvenes de “Liderazgo y emprendimiento”, que otorgaba en su tiempo
Sin embargo, esta palabra la empecé a escuchar más seguido: en las radios, diarios, televisión, etc. Yo me decía: Si lo dicen harto, es porque estoy en la moda. Pero descubrí que esta palabra estaba siendo mal ocupada, que realmente a todos los que hacían algo eran “emprendedores”. Si fuese así, diría, que la palabra “emprendedor” también se lo deberían otorgar a los políticos actuales, porque todos los días emprenden proyectos que dejan la escoba... ¿Pero será tan así?
Emprender va mas allá de lo bonito que representa la palabra, tiene que ver con la excelencia en el resultado y en el modo de operar, porque no sirve de nada traer los trenes a bajo costo, si a los tres años tienes una deuda de $1.100 millones de dólares; no sirve de nada “emprender” una reforma a la educación si al final no sabemos el resultado; no sirve de nada “inyectar” fondos a un proyecto que nació malo; no sirve de nada hacer una empresa, si realmente sabes que el producto es malo. La palabra emprender es EXCELENCIA, y no solo el comenzar.

